Autora: Perla Massiel Valenzuela1

El asma y su tratamiento 

El asma es una enfermedad inflamatoria crónica de las vías respiratorias donde participan distintas células y mediadores de inflamación. Está condicionada en parte por factores genéticos y cursa con una respuesta bronquial exagerada y una obstrucción variable en el flujo aéreo que puede ser reversible de forma total o parcial de forma espontánea o con medicación.  

En el presente artículo hablaremos sobre los tratamientos de mantenimiento más habituales en el paciente con asma bronquial.  

Objetivos del tratamiento en el asma bronquial 

El tratamiento del asma debe ser un plan consensuado entre el médico y el paciente.

Deben quedar claros los objetivos, cómo conseguirlos y las pautas a seguir por si fuera necesario modificar o adaptar dicho tratamiento a las circunstancias variables de la enfermedad.  

Identificamos dos objetivos principales

  1. Lograr y mantener el control de la enfermedad lo antes posible.
  2. Prevenir exacerbaciones (recaídas). 

Tipos de tratamientos farmacológicos para el asma

La vía de elección para el tratamiento del paciente asmático es la inhalada, ya que actúa directamente sobre el pulmón y proporciona la mayor cantidad de medicación en las vías respiratorias.  

Los fármacos para tratar el asma se clasifican en:

Control o mantenimiento

Se administran de forma continua durante períodos prolongados e incluyen, entre los más destacados: Glucocorticoides inhalados (GCI) o sistémicos, Agonistas B2 adrenérgicos de acción prolongada (LABA), Antagonistas de los receptores de los leucotrienos (ARLT), Antagonista muscarínico de acción larga (LAMA) y Anticuerpos monoclonales

La piedra angular en el tratamiento del asma son los corticoides inhalados y la utilización del resto de fármacos enumerados dependerá de la gravedad de la patología. Existen guías de práctica clínica para los profesionales sanitarios y basadas en la evidencia científica, que tienen como objetivo mejorar el control y la calidad de vida de las personas con asma en aspectos relacionados con la prevención y la valoración diagnóstica-terapéutica de la enfermedad. Una de las más reconocidas en España es la guía GEMA que se actualiza cada año en función de la evidencia científica que vaya surgiendo. En esta guía se describen seis posibles escalones terapéuticos, en los cuales puede estar un determinado paciente asmático y, en función de eso, se recomendará una u otra opción terapéutica con el fin de conseguir un adecuado control de la enfermedad. Esta recomendación, inicio o cambio de tratamiento siempre debe estar indicada por tu médico.  

Rescate o alivio

Se utilizan a demanda para tratar de forma rápida o prevenir la broncoconstricción y, entre ellos, se encuentran los agonistas B2 adrenérgicos de acción corta inhalados (SABA) y los anticolinérgicos de acción corta inhalados (bromuro de ipatropio). 

Utilizar medicación de rescate más de dos veces al mes es un indicador de que el asma no está bien controlada.

No se aconseja el uso de la medicación de rescate más de dos veces al mes. Si esto pasa, significa que el asma no está bien controlada. Si estás haciendo un uso de la medicación de rescate más frecuentemente de lo recomendado, sería aconsejable que consultaras con tu médico para que pudiera revisar tu medicación de mantenimiento. 

Avances en el tratamiento del asma

Con el paso de los años y un mayor conocimiento de los mecanismos de inflamación, en la actualidad tenemos anticuerpos monoclonales para asma grave como posible medicación de mantenimiento. Son fármacos que actúan con diferentes mecanismos de acción: Omalizumab, anticuerpos monoclonales II-5, Dupilumab. 

En casos más graves, se puede recurrir a otro tipo de intervenciones más invasivas como es la termoplastia endobronquial

Si es necesaria la administración de glucocorticoides sistémicos, se recomienda que sea siempre a la dosis más baja eficaz y durante el mínimo tiempo posible.  

Conclusión 

El asma es una enfermedad inflamatoria crónica cuyo tratamiento pretende controlar la enfermedad y prevenir las recaídas. Hoy en día con ayuda de tu médico, tras un diagnóstico de asma bronquial y gracias a la disposición de medicación, se puede iniciar un adecuado tratamiento. Además, según la gravedad del asma, se escalará en el tratamiento para lograr un adecuado control de los síntomas y disminución de las exacerbaciones.  

Bibliografía 

  • Guía Española para el Manejo del Asma (GEMA) 5.2 [consultado 14 Sept 2022] Disponible en: https://www.gemasma.com/. 

1. Neumología. Hospital Central de La Defensa Gómez Ulla, Madrid.