Autora: Elisa Lillo1

¿Se pueden evitar las crisis de asma?

El asma es una enfermedad inflamatoria crónica de las vías respiratorias con una elevada prevalencia. Afecta a todos los grupos de edad y lleva asociados unos síntomas respiratorios con limitación de la actividad, repercutiendo en la vida diaria de los pacientes y sus familiares. La contaminación ambiental, el nivel de vida que llevamos, el estrés y otros factores hacen que sea más difícil su control.

Por ello, es importante facilitar una buena educación al paciente y su familia para que tengan un papel proactivo en el asma y sean conocedores de los síntomas que la acompañan, su manejo, tratamiento, plan de acción y aquellos factores que pueden desencadenar una crisis.

Algunos de estos factores no los vamos a poder controlar, como son las infecciones respiratorias, pero hay otros en los que sí podemos influir, minimizando su efecto o evitando el contacto con ellos. De ahí la importancia de conocerlos para poder conseguir un mejor control de la enfermedad.

Consejos para evitar síntomas y agudizaciones de asma

 Algunas recomendaciones para evitar los desencadenantes más importantes de las reagudizaciones del asma son:

ALÉRGENOS

Ácaros:

Seguiremos los siguientes consejos para minimizar su efecto, ya que es difícil evitar el contacto por completo.

  • Mantener la casa ventilada. Dormitorio seco y soleado. No empapelar paredes.
  • Utilizar colchón/almohada de goma espuma junto a fundas impermeables antiácaros.
  • Evitar mantas de lana y almohadas de plumas.
  • Eliminar moquetas, alfombras, tapicerías, peluches, libros, pósteres, etc. Las cortinas deben ser de fibra sintética y se deben lavar con frecuencia.
  • Mobiliario fácilmente lavable, con un paño humedecido en agua y evitar el exceso de elementos decorativos.
  • Evitar el uso de escoba. Es mejor emplear aspirador con filtro Hepa, controlando la limpieza de los filtros.
  • No debe haber animales en casa.
  • Si la casa ha estado deshabitada durante tiempo, realizar limpieza profunda antes de que el paciente con asma entre en ella.
  • Airear/limpiar la ropa en cada cambio de estación.

Conocer nuestro asma y los factores que pueden desencadenar una crisis es muy importante para tratar de evitarlos en la medida de lo posible

En estudios recientes se ha comprobado que intervenciones específicas combinadas han reducido los síntomas del asma y de visitas no programadas al hospital. Es decir, que la suma de varias medidas asociadas a un programa general de educación consigue beneficios para los pacientes (fundas impermeables, aspiradores y purificadores de aire en el dormitorio ambos con filtro HEPA, planes de desinsectación de cucarachas, etc.), pero no así el empleo de una medida aislada.

Hongos

  • Evitar pasear por bosques húmedos en otoño e invierno tras la caída de la hoja.
  • Reducir la humedad por debajo del 50%, sobre todo en la habitación, cocina y baño.
  • Ventilar estancias oscuras y húmedas de la casa.
  • Evitar manchas de humedad en paredes y ventanas, utilizar pinturas anti-moho.
  • Evitar exceso de plantas de interior.
  • Limpiar meticulosamente los filtros del aire acondicionado y deshumidificadores.
  • No acumular bolsas de basura; mejor tirarla a diario.
  • No visitar graneros, bodegas o sótanos.

Pólenes

  • Consultar el nivel de polinización en las páginas locales de cada ayuntamiento o en la de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica: www.polenes.com.
  • Ventilar la casa diariamente, manteniendo después las ventanas cerradas.
  • Evitar excursiones al campo los días secos y soleados, así como hacer ejercicio al aire libre.
  • Utilizar casco integral si vas en moto.
  • Dormir con ventanas cerradas preferiblemente.
  • Llevar las ventanillas cerradas si viajas en coche.
  • Evitar salir al amanecer y al atardecer, ya que es el periodo donde se concentra más el polen.
  • Utilizar gafas de sol si tienes molestias oculares.
  • Plantear el empleo de mascarilla quirúrgica al salir a la calle en épocas de pico de polinización.

La polinización de las plantas se produce en los meses de febrero a septiembre. Es importante conocer a qué pólenes se es alérgico para tomar las medidas más adecuadas

TABACO

La proporción de sujetos asmáticos y fumadores está casi igualada a la población en general. El tabaco repercute negativamente en las personas con asma, ya que disminuye la respuesta al tratamiento y favorece la sensibilización frente a factores alérgicos, agrava su pronóstico, se asocia con un peor control de la enfermedad y dificulta el tratamiento.

Actuaciones:

  • Recomendar el abandono del hábito tabáquico en cada consulta.
  • Conocer en qué fase se encuentra el sujeto y ofrecer ayuda.

INFECCIONES RESPIRATORIAS

Los pacientes con asma deben evitar el contagio por infecciones respiratorias y extremar las precauciones. En cuanto a la gripe, esta puede actuar como desencadenante de una crisis. Por ello, se recomienda:

  • Administrar la vacuna antigripal en aquellos pacientes con asma moderada o grave con menos de 65 años.

A partir de los 65 años, vacunar a todas las personas, sean o no asmáticas.

FACTORES OCUPACIONALES

Existen varios agentes causantes de asma ocupacional. Pueden ser agentes de alto peso molecular (animales, cereales y harinas, enzimas o látex), agentes de bajo peso molecular (metales, maderas, antibióticos) y agentes irritantes (lejía, salfumán, humos, gases). Las recomendaciones en este caso son:

  • Utilizar mascarilla en el periodo de trabajo.
  • En la medida de los posible, trasládate a zonas de menor exposición junto con la aplicación de medidas de higiene.
  • Plantear una readaptación del puesto de trabajo en casos severos.

A pesar de que el asma es una enfermedad crónica, con una buena educación terapéutica, conocimiento de la enfermedad y sus factores desencadenantes, se puede conseguir una buena calidad de vida.

Bibliografía:

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1. Enfermera del Hospital Doctor Peset